El oro, el metal precioso venerado durante mucho tiempo como un activo de refugio seguro, experimentó un aumento de precio respetable el viernes, impulsado por una confluencia de tensiones geopolíticas e incertidumbres económicas.

Uno de los principales catalizadores del ascenso del oro fue la creciente preocupación por una posible escalada entre Israel e Irán. Más temprano ese mismo día surgieron informes de que Israel había lanzado ataques con misiles contra Irán, lo que inmediatamente alimentó los temores de un conflicto más amplio en el Medio Oriente. Este acontecimiento provocó conmociones en los mercados, lo que llevó a los inversores a buscar refugio el oro.

Sin embargo, a medida que avanzaba el día, la magnitud del ataque israelí se fue aclarando, y fuentes indicaron que se trataba de una operación de escala limitada dirigida a instalaciones iraníes, dejando ilesas las instalaciones nucleares del país. Además, los funcionarios iraníes declararon que no había planes de tomar represalias contra Israel por el incidente, aliviando algunas de las tensiones iniciales.

A pesar de la reducción del conflicto en Oriente Medio, la trayectoria ascendente del oro se mantuvo intacta, respaldada por una confluencia de otros factores. La debilidad del dólar estadounidense jugó un papel menor, ya que el índice dólar cerró con una caída del 0,02% a 105,96, lo que hizo que el oro fuera más asequible para los tenedores de otras monedas.

En el frente económico, los inversores se enfrentaron a una mezcla de datos y señales. Los sólidos indicadores económicos, incluidas las sólidas ventas minoristas, un alentador PMI manufacturero de Filadelfia y declaraciones agresivas de funcionarios de la Reserva Federal, sugirieron una economía estadounidense resistente. Esto, a su vez, alimentó la especulación de que el banco central podría mantener su actual política monetaria restrictiva, manteniendo las tasas de interés de referencia entre el 5,25% y el 5,5% para combatir la inflación persistente.

La combinación de incertidumbres geopolíticas y ambigüedades económicas contribuyó a una venta masiva de acciones estadounidenses: el NASDAQ Composite cayó un 2%, el S&P 500 cayó un 0,9% y el Dow Jones Industrial Average perdió un 0,6%.

Los participantes del mercado esperan ansiosamente la publicación de los datos de Gastos de Consumo Personal (PCE) el próximo viernes, que proporcionarán información crucial sobre las tendencias inflacionarias más recientes y potencialmente influirán en las futuras decisiones políticas de la Reserva Federal.

A medida que el panorama económico mundial continúa evolucionando y las tensiones geopolíticas van y vienen, el atractivo del oro como refugio seguro se mantiene firme, atrayendo a inversores que buscan estabilidad en medio de la incertidumbre.

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